Vestir la botella

Es la última etapa antes de salir de las bodegas champenoise, hay que “vestir” la botella.

El vestido en las botellas de Champagne está compuesto por un papel o aluminio que cubre el tapón y su alambre, que a menudo se apoya un collarín. En la botella en si misma se coloca una etiqueta y a veces una contra etiqueta llevando las menciones obligatorias y las informaciones destinadas al cliente:

La denominación Champagne en caracteres muy aparentes.

La marca

La cantidad de azúcar o dosado (brut, demi-sec, sec…)

El porcentaje de alcohol por volumen (% vol.)

El volumen nominal (en l, cl o ml)

El nombre o la razón social del elaborador, el nombre del municipio de su domicilio social y el nombre “France” (+ el nombre del municipio en donde el vino fue elaborado si es diferente del domicilio social)

Un número de matriculación profesional otorgado por el Comité Champagne precedido de las iniciales que informan sobre la categoría profesional del elaborador.

La identificación del lote (esa mención puede incluirse en la contra-etiqueta o directamente en la botella)

La mención de alérgenos (esa por ejemplo anhídrido sulfuroso, sulfitos o dióxido de azufre)

La mención « el consumo de bebidas alcohólicas durante el embarazo, incluso en escasa cantidad, puede tener consecuencias graves para la salud del bebé » o el pictograma de la mujer embarazada (esta última mención únicamente es obligatoria en algunos mercados)

El logotipo punto verde para aquellos elaboradores que suscribieron un contrato para la recuperación de los envases con una compañia autorizada.

La información sobre el año del “millésime” o las particularidades de la cuvée (blanc de blancs, rose, blanc de noirs, etc…)

Informaciones sobre la cepa, fecha de degüelle, características sensoriales, asociaciones gastronómicas, etc…