Removido

Tras ese largo periodo de descanso, hay que devolver al vino su transparencia eliminando el depósito que ha aparecido durante la toma de espuma. El removido tiene por objetivo juntar los sedimentos (levaduras y aditivos del removido) en el cuello de la botella con el fin de eliminarlos en la operación de degüelle.

Para llevarse a cabo, hay que hacer pasar progresivamente las botellas de la posición “dormida” a la posición “sur pointe” (cabeza abajo) con el fin de llevar el depósito al cuello de la botella.

Esa operación conocida como “removido” consiste en girar la botella sucesivamente a la derecha y a la izquierda y después elevarla para llevar el depósito al cuello en contacto con la cápsula.

La operación sigue siendo manual, efectuada sobre pupitres de madera. Un “removedor” profesional puede así manipular alrededor de 40 000 botellas diarias. Hoy en día el removido se ha mecanizado gracias a unos procesos que permiten mover cajas metálicas que contienen 500 botellas. El tiempo dedicado a las operación de removido pasa así de 6 semanas a una semana sin modificarse en nada la calidad del vino.

Antes de ser enviadas a su degüelle, las botellas se almacenan, apiladas con la cabeza hacia abajo.