Degustación

Antes la degustación de un Champagne, se alertará a los invitados de los efectos de la rápida fatiga alcohólicas. Los profesionales pueden catar hasta veinte vinos, siempre y cuando escupen. Entre dos vinos, no tomar agua, esperar unos minutos porque la boca debe permanecer con sabor a vino. Al final de la degustación tomar un poco de pan, bollo de leche o un menú degustación.
Ceremonial de la degustación

Examen visual:
Observe cuidadosamente a través de la copa, en plano o inclinado (para atrapar la luz si es indirecta), observar el brillo, el color y la efervescencia.
Apreciar la finura de las burbujas, la intensidad de la efervescencia y el cordón de espuma
Olfatear rápidamente para comprobar si la intensidad del color está relacionada con la intensidad de los aromas.

Examen olfativo:
Ponga su nariz sobre la superficie de la copa de Champagne, la copa inmóvil. Primer toma de contacto (aceptación / rechazo), si es rechazo probar para confirmar el rechazo. De lo contrario notar el primer nariz (las aromas más delicadas)
Rotar ligeramente la copa, tomándola del pie para acentuar la intensidad de los aromas.
Oler con atención los componentes volátiles del “bouquet” (aroma de intensidad media, flores, frutas, hierba). Repetir una vez y otra vez. Oler durante los intervalos.
Agitar la copa de forma continua para liberar los aromas pesados.
A continuación, definir la intensidad y finura aromática.

Examen del gusto:
Tomar algunos sorbos. Mover la lengua y hacer circular el Champagne. Inspirar aire o tragar una gotita una o dos veces.
10 a 15 segundos por toma. Repetir una vez más después de un descanso de igual duración.
Tragar o escupir según el contexto
Finalmente descubren la intensidad del ataque, la efervescencia, la acidez y el cuerpo.

Examen global:
Analizar la experiencia tras la degustación, medir la persistencia aromática y gustativa. Formar una impresión global.